Por Nikola Galena

Una línea abierta de la cadena SER el día 23-F de 1981, la sesión del asalto al Congreso por el Teniente Coronel Antonio Tejero, convirtió a la radio en el hilo conductor entre una abrupta realidad política y la actividad cotidiana de los ciudadanos.

El golpe de Estado dio carta de naturaleza a la radio como medio conectado con la vida en directo, como interlocutor inmediato de dos realidades paralelas que tenían al oyente como actor receptivo de esa noche de los transistores.

La estrella de la radio, que iba a ser asesinada por su comadre la televisión, ha sido revivida por un nuevo mundo de viejas tecnologías renombradas ahora por el denominado novísimo podcast.

Nuevos periodistas y reporteros de siempre, expulsados del paraíso de los medios bien por posiciones política o económicamente incorrectas, bien por haber superado los 50 reinventan sus vidas profesionales en la radio, a través del podcast.

También en los medios escritos. Político.com es una publicación surgida de la vena de magníficos profesionales que saltaron desde sus medios a una nueva aventura. Su éxito ha llegado de Estados Unidos a Europa.

El podcast de Carne Cruda en España explota otro modelo de independencia gracias a la financiación colectiva y es una brizna de aire fresco y libertad en el contaminado mundo de los medios de comunicación españoles.

Un producto realizado con mimo, guionizado con primor y de una factura excelente fruto de la impronta de un grupo de profesionales jóvenes –no confundir con junior- comprometidos.

Las grandes corporaciones industriales y financieras usan también los medios tradicionales para comunicarse con sus grupos de interés mediante las nuevas plataformas.

Formatos de prensa, radio y televisión adaptados a las redes sociales, los blogs y webs internos y externos hacen las delicias de los oyentes de siempre en sus puestos de trabajo, en el trayecto del metro o en el viaje de avión.

Mensajes corporativos, que endulzan la marca, y llegan directamente al corazón de los stakeholder mediante ficciones que cuentan la historia de una empresa desde sus ancestros, las 24 horas de los empleados en las obras de tecnología puntera o simplemente las noticias semanales de recursos humanos.

El podcast vive sus mejores momentos, no sólo en las empresas que empiezan a contar con equipos expertos, sino también en los más influyentes medios de comunicación.

Podcast donde quieras

El podcast ya se ha colocado en las primeras páginas de todas las webs de la gran prensa internacional. Es la muestra palmaria de su preeminencia y el interés que suscita.

El podcast del FT o el daily del NYT son ejemplos de formatos de gran pegada en el ámbito de la prensa internacional.

Lectores que buscan actualidad depurada, excelencia en la información y la encuentran en esta radio, en ocasiones libre, en otras por suscripción.

La radio ofrece buenos sonidos en todos los ámbitos. Las emisoras comerciales investigan en la ficción como hace con destreza el equipo de Carlos Alsina en Onda Cero; en la SER con Podium ensayan todos los formatos y el entretenimiento llega también, por ejemplo, con la plataforma Cuonda.

Si logras que te escuchen, si oyen tu mensaje, empiezan a conocerte y puedes contar quién eres, qué haces y hacia dónde vas. El podcast es la radio de siempre y ahora. Ahora con el teléfono llevas también el transistor en el bolsillo y resulta probablemente la conexión con la actualidad, más antigua y novedosa a la vez.

Cada smartphone es un poste de repetición y la radio, por fin, -wifi mediante- se puede escuchar en cualquier parte del mundo.

Queda lejos esa emisión de María Sabater en 1924 de Radio Barcelona, fue la primera en España.